Algofive

Cada vez se aleja más y más la fecha del 17 de marzo de 2017, fecha en la cual ocurrió la celebración de los primeros cinco años del “Algorave.” Y más que haberme emocionado mucho, es una buena ocasión para compartir ejemplos de cosas que yo no hice, pero que se relacionan con la forma en la que recientemente hago música. Sirva esto también para defender un poco ese proceso creativo, antes de que otro más llegue y diga: “¿Pero para qué te metes en tanto rollo? ¿Acaso no sería más fácil que sólo uses Ableton?”

Esto del Algorave, en gran medida forma parte de una corriente Open Source, e incluso hay un “Live Coding Manifesto.”

Hay quienes están en esto porque tienen una posición política muy bien definida, y en ocasiones, puede ser chocante que alguien te insinúe que para producir música hay que: o piratear un software, o comprarlo a precio de doce mil pesos (aproximadamente).

Yo para nada que estoy en contra de tal inversión. Creo que Ableton es una maravilla. Pero con decir esto podría dar al traste con el objetivo de este post. Difundir el Algorave es el objetivo. Mostrar un círculo en donde hay músicos, artistas visuales, programadores, filósofos y científicos, entre otros.

Me emocionó descubrir recientemente un libro electrónico dedicado a SuperCollider, que se puede ver en este link: https://www.gitbook.com/book/thormagnusson/scoring/details

A continuación pego videos que me resultaron interesantes, ocurridos en Algofive (si gustas ver más, no sería difícil llegar al canal de EulerRoom).